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El terrorismo cubre la tierra siria

17 de mayo de 2013

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La desfachatez con que el Imperio dirige abiertamente la agresión a Siria quedó demostrada con la orgullosa admisión de una de las organizaciones religiosas fundamentalistas sunitas de haber realizado más de 600 atentados terroristas, muchos de ellos para lograr un alto número de bajas civiles, o sea, nada de objetivos militares. Puro terror ciego en el que una supuesta entidad enemiga de EE.UU., Al Qaeda, ha ejercido un gran protagonismo, principalmente en las acciones que costaron la vida a ministros y jefes militares, con el fin de descabezar al gobierno de Bashar al Assad, muy molesto para el Pentágono y sus aliados de Israel.
Tal es la crueldad ejercida por los enemigos de Siria, que hasta Naciones Unidas tuvo que reprobar la actitud asumida por uno de los asesinos, quien, en un hecho difundido en video, abrió el cuerpo de un soldado sirio y le comió el hígado y el corazón.
Para fines de este mes, la propia ONU y la Liga Árabe -nada propicias al gobierno sirio-  convocaron a una reunión para lograr una solución de paz que tanga como base el acuerdo que se tomó hace once meses en la ciudad suiza de Ginebra, aprobado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Turquía, Qatar, Kuwait e Iraq, que prevé el cese del terrorismo y las acciones armadas y el establecimiento de un diálogo político nacional que derive en un proceso de transición.
Pero, a excepción de  Rusia y China, la mayoría del resto de los países que estarán representados participan o son cómplices en la guerra terrorista para derribar a Al Assad.
Incluso Estados Unidos, en una importante reunión con Rusia sobre el problema sirio, no se comprometió a respetar cualquier tipo de resolución que no contemplara la total exclusión del actual Presidente, e incluso teme que Al Assad forme parte de un gobierno de transición. Lo cierto es que cada día la nación árabe está cada vez más envuelta en el caos, en medio de lo cual, y como aliento a las fuerzas progresistas, sobresalen los frecuentes avances del ejército sirio en terrenos anteriormente ocupados por los invasores, mercenarios y opositores devenidos terroristas, que ante cada derrota en el campo militar, multiplican sus atentados con explosivos de alto poder en zonas pobladas, principalmente en Damasco, con el fin de causar el más alto número de víctimas.
No por reiterado es bueno recordar que EE.UU. busca el caos en Siria y poner allí a un régimen islámico similar al saudita, con el cual Israel se sienta seguro.
Para ello sigue enviando armamento adquirido con dinero saudita y qatarí, utiliza profusamente los conocimientos en comunicaciones y guerra urbana de su Agencia Central de inteligencia, el Mossad israelí y el MI6 británico entrenaron para la guerra urbana. En ese agresivo contexto, fuerzas especiales francesas utilizaron una base en Turquía para entrenar a miembros del Ejército Sirio Libre.
Por si todo esto no fuera suficiente,  American Free Press publicó que Israel ha estado trabajando para desestabilizar Siria de todas las formas posibles, incluyendo el cabildeo de sus senadores y funcionarios de la administración para sancionar a su gran enemigo en la región.
El periodista norteamericano Richard Walker señaló al efecto que la noticia de que armas israelíes están en manos de grupos de la oposición siria no debería ser una sorpresa para cualquiera que esté familiarizado con los sucesos del Medio Oriente.
Y aunque se  titule ahora que Israel comenzó abiertamente su participación en la agresión a Siria, donde bombardeó recientemente varias veces un centro de reinvestigación militares, entre otros objetivos, y amenazó con más represalias si interviene abiertamente la organización Hizbullah al lado de Damasco, nada nuevo constituye lo anterior.
Durante décadas, Israel no solo ha interferido abiertamente en los asuntos de sus vecinos, sino que ha provocado guerras encubiertas en el Líbano, Siria, Iraq e Irán, por nombrar sólo unos pocos países. Ha asesinado a científicos nucleares iraníes y ha sido un suministrador regular de grupos terroristas, cuando quiere desestabilizar a determinados países.
Y mientras este terror ciego se multiplica, demostrativo de la incapacidad de ocupar el territorio defendido por el ejército y fuerzas de seguridad sirias, Estados Unidos ha vuelto a apelar al truco de la utilización de armas químicas por las fuerzas sirias, cuando fue realmente Damasco el que denunció este tipo de agresión por mercenarios que penetraron al país por la frontera turca.
Así las cosas, habrá que esperar a la tan anunciada reunión de fin de mes, en medio de una campaña levantada por los medios occidentales, a fin de causar confusión, en el sentido de que Estados Unidos ofreció a Rusia respetar sus intereses a cambio de que Moscú garantice a Washington una Siria sin Al Assad, tal como pretenden principalmente Israel y Arabia Saudita, cuyo reino, tal como se propuso, coadyuvó a eliminar físicamente a Saddam Hussein y Muammar al Khadaffi, y ahora quiere hacer lo mismo con Bashar al Assad.

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