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Roberto Ortiz

2 de abril de 2025

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El 2 de abril de 1995 falleció en La Habana, Roberto Ortiz Héctor, uno de los nombres imprescindibles en la historia de la meteorología cubana. De su padre aprendió los fundamentos de la ciencia, y a amar a la meteorología y a la astronomía, práctica fortalecida con el traslado de la familia desde Guanabacoa a Cojímar, donde quedó instalado el pequeño pero bien equipado observatorio del hermoso bungaló a donde fue a vivir la familia.

Un factor formativo en la vida de Roberto Ortíz fue su participación en las expediciones emprendidas por su padre y su tío Julio Cesar Ortíz Planos, con el objeto de precisar detalles y obtener datos sobre eventos meteorológicos severos acaecidos en la provincia de La Habana: los huracanes de octubre de 1926 y 1944, y los tornados de Alquízar y Bejucal, en 1936 y 1940.

En 1956 se inició la etapa fundamental en la vida y la obra de Roberto Ortiz Héctor, con sus primeras contribuciones en la Asociación Cubana de Aficionados a la Meteorología (ACAM), la Sociedad Geográfica, y la Sociedad Astronómica de Cuba, de las que formó parte.

En abril de 1965 Ortiz abandona su trabajo en el sector comercial y mercantil, fuente del ingreso familiar, y comienza a trabajar en el Observatorio Nacional, que poco después daría paso a nuestro actual Instituto de Meteorología (Insmet). Allí creció rápidamente su prestigio, obtuvo en 1968 su título como Meteorólogo de nivel superior, y recibió en 1988 la categoría de investigador auxiliar.

En el Insmet cumplió numerosas responsabilidades científicas y de investigación, en los departamentos de Meteorología Sinóptica, Pronósticos, y de Ciclonología Tropical; y aunque los huracanes fueron tema puntual en muchos de sus trabajos, dedicó atención a casi todos los sistemas tropicales que determinan los estados del tiempo característicos del archipiélago cubano. Ortiz realizó estudios de caso sobre huracanes de gran significación para nuestro país, a más de su aproximación a la historia de la meteorología. Aun constituyen referencias sus cronologías sobre “ciclones tropicales extemporáneos” y sus trabajos sobre frentes fríos.

En sus años de intensa labor participó en 45 congresos, talleres y reuniones de carácter técnico, y asesoró en el trabajo operativo y de investigación a varias decenas de discípulos y compañeros de las primeras generaciones de especialistas formados en el Insmet, quienes le tuvieron como fuente valiosa de conocimientos. Su bibliografía activa ronda en torno a medio centenar de artículos e informes científicos.

Nacido en 1919, falleció a los 76 años, dejando el tesoro de su vida dedicada al estudio de las ciencias de la atmósfera. La despedida del duelo, a las 9: 30 a.m. del lunes 3 de abril, estuvo a cargo de uno de sus más virtuosos herederos intelectuales, el doctor Ramón Pérez Suárez, actual investigador del Centro del Clima, del Instituto de Meteorología.

Nueve meses después de su deceso, la Sociedad Meteorológica de Cuba y el Instituto de Meteorología organizaron un encuentro dedicado a su vida y su obra, la “Conferencia Científica sobre Meteorología en la Zona Tropical «Roberto Ortiz In Memoriam»”.

Más allá de sus contribuciones, Ortiz se caracterizó por las exquisitas y elegantes maneras que empleaba en su trato con todos, además de constituir un ejemplo como padre y como hombre dedicado a su familia, la que siempre asumió con infinito amor.

A treinta años de su partida, le recordamos con el cariño y admiración que supo ganarse, ascendiendo desde la afición hasta un lugar memorable como profesional de la meteorología cubana.

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